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Navegación "En Comunidad"

En Comunidad

Oct 1, 2012   //   by Seminario   //   En Comunidad, Nuestra Vida  //  Sin Comentarios

Camino de fraternidad

                • El sacerdote, llamado a ser “imagen viva” de Jesucristo Cabeza y Pastor de la Iglesia, debe procurar reflejar en sí mismo, en la medida de lo posible, aquella perfección humana que brilla en el Hijo de Dios hecho hombre y que se transparenta en sus actitudes hacia los demás, tal como nos presentan los evangelios. “Todo Sumo Sacerdote es tomado de entre los hombres y está puesto a favor de los hombres en lo que se refiere a Dios” (Heb 5,1).
      • La formación humana del sacerdote expresa una particular importancia en relación con los destinatarios de su misión: precisamente para que su ministerio sea humanamente lo más creíble y aceptable, es necesario que el sacerdote plasme su personalidad humana de manera que sirva de puente y no de obstáculo a los demás en el encuentro con Jesucristo Redentor del hombre.

Fiesta de la Familia

              • Se hace necesaria la educación a amar la verdad, la lealtad, el respeto por la persona, el sentido de la justicia, la fidelidad a la palabra dada, la verdadera compasión, la coherencia y en especial, el equilibrio de juicio y comportamiento. Dios valora todo lo que hay en el hombre, porque somos imagen suya, por lo tanto esto vale para todo cristiano. Pero se nos acentúa a los futuros sacerdotes ya que “sin una adecuada formación humana toda la formación sacerdotal estaría privada de su fundamento necesario”.

 

      • El Seminario nos ofrece entonces la posibilidad de conocernos a nosotros mismos y de aceptarnos como somos, de adquirir firmeza propia, de madurar afectivamente para consolidar la base del celibato, de adoptar criterios para conducirnos con certeza.

 

La Fraternidad en el Seminario

                • Aún estas cualidades humanas son dones de Dios a recibir y un trabajo para toda la vida. Aspiramos a imitar a Jesús que “conocía lo que hay en el hombre” (Jn. 2,25) y abrimos el corazón a los consejos y a la corrección fraterna de todos cuantos nos conozcan.