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Itinerarios Formativos 2015 - Seminario Mayor "Jesús Buen Pastor"
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Itinerarios Formativos 2015

Ene 25, 2015   //   by Seminario   //   Noticias  //  Sin Comentarios

PROPEDÉUTICO / INTRODUCTORIO

Introducción al itinerario formativo (ler. encuentro comunitario). Se presenta el concepto de itinerario formativo y se insiste tanto en la dinámica formativa que plantea como en los medios que se aplican.
Primer módulo: La Sagrada Escritura (2°, 3° y 4° encuentros). Se intenta facilitar que el seminarista reciba la Palabra de Dios en su integridad, como libro de oración y referencia indispensable para la vida espiritual y para el proceso formativo.
Segundo módulo: El símbolo de la fe (5°, 6° y 7° encuentros). Se centra en el Símbolo de los Apóstoles, para hacer una catequesis lo más ágil posible sobre el contenido dogmático del Credo.
Tercer módulo: La moral cristiana (8°, 9° y 10° encuentros). Ayuda al seminarista a definir el contexto moral que supone la opción que ha realizado y a construir ese contexto en el grupo del curso introductorio.
Cuarto módulo: El conocimiento de sí mismo (11°, 12° y 13° encuentros). Presenta unos ejercicios para el autoconocimiento. Aquí pueden intervenir los psicólogos. Hay que advertir que por ahora sólo se pretende un primer conocimiento de sí.
Quinto módulo: El discernimiento vocacional y cierre (14°, 15° y 16° encuentros). Se busca establecer el hábito del discernimiento espiritual y vocacional.

ETAPA DISCIPULAR

TÍTULO OBJETIVO O META TEXTO PARA LA ORACIÓN
1° de filosofía:

La actitud de “estar atento a”.

El seminarista de primero de filosofía asume la identidad de Jesucristo sacerdote como modelo del hombre ideal y se experimenta invitado a realizarlo en sí mismo. Mc 8, 27-33: La Confesión mesiánica de Pedro marca el primer paso de su vida discipular: conocer a Jesús como maestro.
1er. encuentro: Presentación del 1° de filosofía. El seminarista de primero de filosofía se ubica en el momento pedagógico que le corresponde en el itinerario de formación y empieza aidentificarse con la imagen fuerza respectiva. Mc 8, 27-33: Se toma la imagen fuerza del curso para mostrar la necesidad de la aproximación espiritual a Jesús.
2do. encuentro:

La actitud de “atender a”.

El seminarista toma conciencia de los cambios que ha representado el formar parte de la etapa filosófica, comprende su propio papel, el del prefecto y el del director espiritual en el itinerario y conoce la actitud de “atender a”. La actitud discipular mostrada por María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra: Lc 10, 38-42.
3er. encuentro:

Jesús, hombre libre.

El seminarista hace una aloración de lo que ha sido su caminar durante estos meses en la etapa filosófica y se aproxima a la libertad de Jesús como valor fundamental de su personalidad. Gal 5, 1: La obra que el Señor realiza en nuestra vida es la de una liberación integral, nos ha dado la libertad.
4″ encuentro:

La autotrascendencia en el amor.

El seminarista reflexiona sobre el significado de la autotrascendencia como dinamismo de la libertad y ejercicio del amor teocéntrico al estilo de Jesucristo, sabiendo que el discipulado es una llamada a la libertad para trascenderse en el amor.

 

La libertad recibida del Señor tiene un fin muy concreto: para servir a los demás en el amor: Gal 5, 13-14.
5° encuentro:

Jesús, hombre para los demás.

El seminarista verifica su comprensión del concepto de autotrascendencia y profundiza en el conocimiento de la personalidad de Jesús.

 

Flp 2, 5-11 ; 1Pe 2, 22-25; 1Tm 15-17: Son textos que nos invitan a la contemplación de la persona de Jesús.
6° encuentro:

Jesús, fiel a la voluntad del Padre.

El seminarista reflexiona sobre la autotrascendencia como un compromiso amoroso y continúa profundizando en el conocimiento de la persona de Jesús. Jesús, el Hijo, nos ha abierto el acceso al Padre, para que nos acerquemos con confianza: Hb. 9. 11-4. 10, 19-25.
7° encuentro:

María en la vida discipular.

El seminarista acepta la presencia de María en su vida como Madre y modelo discipular y se dispone para evaluar con sinceridad este primer curso que está concluyendo. Jn 19, 25-27: El discípulo que ha sido amado por Jesús recibe a María como madre.
8° encuentro:

Cierre del primer año de filosofía.

El seminarista expresa una visión gozosa del camino que ha recorrido y puede ver con esperanza el siguiente momento de la formación. Jn 1, 38-43: El seguimiento de Jesús ocurre en el gozo, al grado de invitar a otros a conocerlo.

 

2° de filosofia:

La actitud de “liberarse de”.

El seminarista del segundo año de filosofía adquiere la capacidad de profundizar en el conocimiento crítico de la realidad del hombre y de las aptitudes y potencialidades que conforman su identidad personal, de modo que las confronta con el ideal vocacional propuesto por Cristo.

 

El texto del hombre rico, Mt 19,16-22: es la imagen-fuerza del curso; muestra la necesidad de enfrentarse a sí mismo para poder seguir a Jesús
ler. encuentro:

Presentación del segundo año de filosofía.

El seminarista se identifica con la idea fuerza correspondiente al segundo año de filosofía e inicia un proceso de mayor conocimiento y maduración personal. Lc 12. 35-48: El discípulo tiene que estar preparado para el momento en que venga el Señor.
2° encuentro: Ejercicio metodológico “liberarse de”. El seminarista adquiere elementos que le permitan pasar de la “atención a” a la “liberación de” y asume este paso como parte de su camino espiritual. Mc 5, 1-20: El endemoniado de Gerasa recupera su dignidad y se convierte en discípulo.
3er. encuentro:

La madurez y sus raíces sociales.

El seminarista revisa la comprensión y el sentido de los pasos que implica el ejercicio métodológico de “liberarse de” y adquiere elementos  de carácter social que le ayudan a centrarse en los procesos de maduración personal. Hech 10, 34-43: El discurso de Pedro en casa de Cornelio muestra un entrañable recuerdo de Jesús.
4° encuentro:

La vida de familia y la madurez.

El seminarista continúa profundizando en la comprensión de los pasos que implica el ejercicio metodológico de “liberarse de” y opta por el análisis de su realidad familiar como un medio para conseguirlo. Lc 2, 41-52: Jesús creció en una familia como la nuestra. en la obediencia a sus padres.
5° encuentro:

La sexualidad y la formación.

El seminarista incluye como parte del ejercicio metodológico de “liberarse de” el análisis de su propia vida afectiva y sexual y el acompañamiento correspondiente.

 

Lc 7. 11-17: La sensibilidad de Jesús ante la viuda de Naím es un ejemplo de afectividad en la vida cristiana.
6° encuentro:

La dialéctica de base.

El seminarista conoce el concepto de dialéctica de base y descubre la dinámica interna que se ha puesto en práctica en el paso metodológico “liberarse de”. Rm 7, 14-25: El hombre esclavizado por la ley del pecado, grabada en él.
7° encuentro:

El servicio como actitud fundamental.

El seminarista sintetiza los contenidos del itinerario formativo de segundo de filosofía y del ejercicio “liberarse de” en actitudes prácticas y simples de servicio comunitario y social, haciendo desde esta experiencia una interpretación del ministerio sacerdotal como humilde servicio. Lc 17, 7-10: El servicio como parte ordinaria del deber de un discípulo de Jesús.
8° encuentro:

Cierre del segundo año de filosofía.

El seminarista cierra el itinerario del segundo año de filosofía. expresa sus avances y retos pendientes y elabora un plan personal para las vacaciones.

 

El fariseo y el publicano, una parábola que muestra la actitud espiritual del que es libre: Lc 18, 9-14.
3° de filosofía:   Liberarse para tomar una decisión. El seminarista del tercer año de filosofía, consciente de su identidad personal y de la propuesta vocacional que Jesús le hace en la Iglesia, opta libremente por el sacerdocio como estado de vida propio y se dispone para continuar su formación en la etapa teológica.

 

Lc 24, 13-35: El episodio de los discípulos de Emaús es una expresión amplia de todo el camino discipular.
1er. encuentro: Presentación del tercer año de filosofía. El seminarista se ubica en el momento presente: inicio del último año de la etapa, conoce los rasgos de la madurez humana pedidos por la Iglesia para los futuros pastores y tiene un primer contacto con la imagen fuerza de este año. Lc 24, 13-35: Se recurre a la imagen-fuerza del curso para iniciar el primer encuentro comunitario.
2° encuentro:

El paso metodológico “liberarse para”.

El seminarista conoce el tercer métodológico del discernimiento (libertad para) y se dispone a normar su vida por medio de él. Gal 5, 13-26: El uso correcto de la libertad.
3er. encuentro:

La libertad ordenada.

El seminarista comienza a integrar los tres ejercicios metodológicos y comprende el proceso en el que está trabajando desde una perspectiva espiritual. Dios cuida de aquellos que edifican el Reino de los Cielos: Lc 12, 22-34.
4° encuentro:

La fase subliminal.

El seminarista verifica su comprensión del ejercícío metodológico “liberación para” y si ya está trabajando en él, recibe los elementos que le ayudan a profundizar este ejercicio y que orienten su disposición hacia una mayor confianza en Dios.

 

La presencia de Dios es discreta como una suave brisa: 1 Re 19, 9-13a.
5° encuentro:

El proceso de la etapa filosófica.

El seminarista hace un ejercicio de síntesis, reconstruyendo su historia personal y localiza los puntos en los cuales necesita trabajar antes del cierre de la etapa filosófica.

 

El discernimiento como una actitud fundamental del creyente: Rm 12. 1-8.
6° encuentro:

Un continuo trabajo.

El seminarista retoma el ejercicio “liberarse para ” y se sabe invitado a seguir profundizando en él durante el próximo mes y a lo largo de su vida. Sb 11, 23-26; Sal 139, 1-3.13-17.23-24: Dios nos conoce profundamente y nos ama porque nos ha creado.
7° encuentro:

El paso metodológico “decisión- acción”.

El seminarista sintetiza su experiencia del tercer paso y distingue los componentes del cuarto paso metodológico del proceso de discerní- miento vocacional propuesto por el itinerario formativo de la etapa filosófica. La libertad recibida de Jesús para vivir en la verdad: Jn 8, 31-32.
8° encuentro:

Cierre de la etapa filosófica.

El seminarista cierra la etapa filosófica con una actitud agradecida y se dispone para vivir las vacaciones y comenzar la etapa siguiente. La gratitud es un signo de la salvación que viene de Dios: Lc 17, 11-19.

ETAPA CONFIGURADORA

MOMENTO FORMATIVO OBJETIVO

O META

TEXTO PARA LA ORACIÓN
1° de teología:

Las virtudes teologales.

El seminarista se adapta a la nueva etapa, asume el objetivo espiritual de la configuración con Cristo Buen Pastor y comienza a perfilar su proyecto sacerdotal. Ef 4,11-16 y Gal 4,18-19: Cristo que se va formando en los creyentes.
1er. encuentro:

Presentación de la etapa teológica.

El seminarista que inicia la etapa teológica se sitúa en los objetivos de esta etapa de formación. comprende la estructura del itinerario de la etapa y toma conciencia de las oportutnidades y dificultades que se le presentarán. Jn 10. 11-16: Corresponde a la imagen-fuerza de la etapa. Se toma para subrayar  la configuración con Cristo Pastor.
2° encuentro:

La configuración con Cristo Buen Pastor.

El seminarista dialoga con sus compañeros sobre objetivo del primer año, clarifica el concepto de configuración con Cristo Pastor e identifica las diferentes partes del proceso para este año. Cristo se forma en los creyentes: Ef 4,11-16. Todo creyente emprende en su vida el camino de la configuración con Cristo.
3er. encuentro:

Jesús, un hombre de fe.

El seminarista acepta el camino de la contemplación de Jesús como hombre de fe y concreta algunos rasgos de Cristo pastor que se derivan de los textos del Antiguo Testamento. ls 40, 9-11: Se sitúa en el estudio de la imagen del pastor que se va a comenzar a partir de este encuentro comunitario.
4° encuentro:

La oración contemplativa y el discernimiento vocacional.

 

El seminarista profundiza en el valor de la oración contemplativa y en el proceso de maduración que implica y continúa profundizando en la imagen del pastor en el Antiguo Testamento. Jer 23, 1-4: El texto pertenece al estudio sobre la imagen del pastor en el Antiguo Testamento.
5° encuentro:

Jesús, un hombre de esperanza.

El seminarista recupera y comparte las expectativas de los fieles sobre el sacerdote, reflexiona sobre la virtud de la esperanza y concluye el estudio de la imagen del pastor en el Antiguo Testamento. Jer 3, 14-17: Se centra nuevamente en la reflexión sobre los pastores en el Antiguo Testamento para fundamentar la imagen de pastor.
6° encuentro:

El estudio de la teología y la vida espiritual.

El seminarista profundiza en la relación existente entre los estudios que realiza. su vida espiri tual y su actividad apostólica para descubrir, de un modo práctico, la integralidad de la formación. Mt 13, 51-52: El maestro de la ley que se ha hecho discípulo de Jesús sabe combinar lo antiguo y lo nuevo.
7° encuentro:

Contemplación de la caridad de Jesús.

El seminarista de primero de teología revisa la intensa experiencia de estudio de la teología, comprende mejor la virtud teologal de la caridad y se dispone para evaluar convenientemente el primer año en la etapa. Lc 15, 11-32: La revelación de la misericordia del Padre, expresada en la parábola del hijo pródigo, es el fundamento de la virtud de la caridad.
8° encuentro:

Síntesis del itinerario y preparación de las vacaciones.

El seminarista de primero de teología se hace más consciente del valor del sentido integral de su formación, comprende algunas directrices sobre el proceso de órdenes y prepara convenientemente sus vacaciones. Ef 4, 11-16: Icono del curso, el hombre que va creciendo hasta alcanzar la talla de Cristo.

 

2° de teología:

Los consejos evangélicos.

El seminarista comprende, con mayor precisión el concepto de configuración con Cristo Pastor, reflexiona sobre la forma de vida apostólica a partir del esquema de los consejos evangélicos y elabora por primera vez su proyecto de vida sacerdotal. La imagen de san Pedro que reflexiona sobre su propio ministerio y escribe a los pastores de la Iglesia en 1Pe 5, 1-5.
1er. encuentro:

Presentación del segundo año de teología.

El seminarista que inida el segundo año de teología recapitula su experiencia del año anterior y de las vacaciones, se sitúa en el objetivo del curso y asume el reto que se le propone para este año en su proceso de configuración con Cristo Pastor. El icono del curso: 1Pe 1, 1-5. Coloca a los seminaristas en la reflexión sobre su propio futuro sacerdotal.
2° encuentro:

La imagen del pastor en el Nuevo Testamento.

 

El seminarista de segundo te teología llega a una comprensión más global y sintética de la imagen del pastor en la Sagrada Escritura estableciendo la base para su proceso de configuración con Cristo Pastor. Un texto clásico de la imagen del pastor: La parábola de la oveja perdida: Lc 15,1-7.
3er. encuentro:

Los consejos evangélicos.

 

El seminarista de segundo de teología recupera y comparte su experiencia de oración contemplativa, comprende el valor de la llamada universal a la santidad y la dinámica propia de los consejos evangélicos. Col 3, 1-17: La llamada de todos los creyentes a la santidad. Posteriormente, en 3,18-4,1 se especifica ese camino en distintos estados.
4° encuentro:

La pobreza sacerdotal.

El seminarista de segundo de teología conoce con mayor precisión la normativa de la Iglesia sobre la pobreza sacerdotal, cuestiona su propio estilo de vida y descubre en ella una oportunidad para la configuración con Cristo pobre y disponible. 2Cor 8,1-15: Exhortación de la colecta a favor de los pobres, propone los principios evangélicos de la pobreza que se aplicarán a la pobreza sacerdotal.
5° encuentro:

La obediencia sacerdotal.

El seminarista de segundo de teología profundiza en el valor de la obediencia sacerdotal, objetiva sus dificultades y contradicciones en esta materia y descubre en la obediencia una oportunidad para la configuración con Cristo obediente a la voluntad del Padre. Cántico de la carta a los filipenses que exalta la obediencia de Cristo hasta la muerte, es decir, su actitud de disponibilidad radical ante la voluntad del Padre: Flp 2,5-11.

 

6° encuentro:

El celibato

sacerdotal.

El seminarista de segundo de teología retoma el tema de la castidad, profundiza en el valor del celibato sacerdotal, y descubre en el celibato una oportunidad para la configuración con Cristo totalmente entregado a Dios y al prójimo. Mc 1,29-39: Describe una jornada de Jesús, un modelo claro de la castidad sacerdotal. Jesús vive intensamente el amor en tomo a la misión.
7° encuentro:

El proyecto de vida sacerdotal.

El seminarista de segundo de teología retoma los temas de la obediencia y el celibato sacerdotales, comprende el sentido del proyecto sacerdotal e inicia su elaboración. Jn 10, 10: Un versículo, tomado de la imagen fuerza de la etapa. El Buen Pastor tiene un proyecto bien determinado.
8° encuentro:

Síntesis y preparación de vacaciones.

El seminarista de segundo de teología comparte con sus compañeros su proyecto sacerdotal, cierra el proceso del segundo año y prepara las vacaciones. Jn 13,34-35: La vida sacerdotal tiene un profundo sentido comunitario.

 

3° de teologia:

La caridad pastoral y las prioridades presbiterales.

El seminarista continúa profundizando en la dinámica formativa de la configuración con Cristo Pastor a través de la reflexión sobre la caridad pastoral, las relaciones del presbítero y la definición de las prioridades en la vida sacerdotal; por medio de ello enriquece su proyecto sacerdotal. El texto de la purificación del templo en Jn 2,13-22 muestra el sentido profundo de la caridad pastoral: El celo de tu casa me devora.
1er. encuentro:

Presentación del tercer año de teología.

El seminarista que inicia el tercer año de teológica recapitula su experiencia en la formación hasta ahora, se sitúa en el objetivo del curso y asume el reto que se le propone para este año en su proceso de configuración con Cristo Pastor. Utilizamos el texto del icono del curso: Jn 2, 13-22, la purificación del templo.
2° encuentro:

El concepto de la caridad pastoral.

El seminarista de tercero de teología comprende el valor de la caridad pastoral en su sentido teórico y práctico y lo acepta como camino para la configuración con Cristo Pastor. Gal 2,19b-20: Expresa el origen de la caridad pastoral en Cristo, que me amó y murió por mí.
3er. encuentro:

La comunión jerárquica.

El seminarista de tercero de teología retoma su investigación sobre la caridad pastoral, descubre el valor de las relaciones en la espiritualidad y el ministerio presbiteral y específicamente la relación con el obispo. Hech 13,1-3; 14,26-28: Dos textos que narran el envío y el regreso de Pablo y Bernabé. Lo que brilla es la comunión.
4o encuentro:

La fraternidad presbiteral.

El seminarista de tercero de teología comprende el sentido preciso de las relaciones entre los presbíteros, acepta la vida fraterna como parte de su vocación y perfila medios concretos para ponerla en práctica.

 

Hech 20,17-38: Despedida de los presbíteros de Éfeso.
5° encuentro:

La fraternidad apostólica.

El seminarista comprende el sentido de la relación fraterna con los fieles, tanto seglares como religiosos, como cauce de la caridad pastoral e incorpora este elemento a su proyecto sacerdotal, aprendiendo a discernir el modo y la forma de esas relaciones. Flp 1,1-11: Saludo de la carta a los filipenses. Expresa la vinculación de san Pablo con los fieles.
6° encuentro:

La atención a los pobres y a los enfermos.

El seminarista de tercero de teología contempla la opción prioritaria de Jesús por los pobres y los enfermos y visualiza la dedicación a ellos como un campo prioritario de su futuro ministerio sacerdotal. Mc 1,40-45: Curación de un leproso. Jesús desafía la ley para obrar con misericordia.
7° encuentro:

La prioridad de la familia y los jóvenes.

El seminarista de tercero de teología comprende la trascendencia de la pastoral familiar, juvenil y vocacional y asume como parte de su proyecto sacerdotal esta prioridad. Lc 2,41-52: La sagrada familia de Jesús, María y José, modelo para las familias cristianas.
8° encuentro:

El cuidado de las personas consagradas.

El seminarista de tercero de teología comprende la importancia de la vida religiosa en la Iglesia y acepta el cuidado de las personas consagradas como parte de su futuro ministerio presbiteral. Col 1,24-25: Pablo ha emprendido toda clase de trabajos para que Cristo se forme en cada uno de los creyentes.

 

4° de teología:

Las actitudes sacerdotales.

El seminarista sintetiza su proceso formativo, continúa profundizando en la dinámica de la configuración con Cristo Pastor a través de la reflexión sobre los textos sacerdotales del Nuevo Testamento y del conocimiento de las actitudes sacerdotales y enriquece desde estas perspectivas su proyecto sacerdotal. Mt 18,1-5: Se ha seleccionado el texto de Jesús que pone a un niño entre sus discípulos porque muestra que todo discípulo tiene la necesidad de cambiar para entrar en el Reino de Dios.
1er. encuentro:

Presentación del cuarto año de teología.

El seminarista que inicia el cuarto año de teología sintetiza su experiencia en la formación en el seminario y si ha tenido algún año de servicio, se sitúa en el objetivo del curso y asume el reto de definir las actitudes sacerdotales como parte de su proceso de configuración con Cristo Pastor.

 

Mt 18,1-5: Se utiliza el icono de la etapa para profundizar en la necesidad de cuestionar las propias actitudes.
2o encuentro:

El humilde servicio.

El seminarista de cuarto de teología identifica el humilde servicio como clave de todo discernimiento vocacional Y específicamente de la vocación sacerdotal, de tal modo que toma la decisión de excluir las actitudes opuestas al servicio y de asumirlo como parte necesaria de su proyecto personal.

 

Mt 20,17-28, Jn 13,1-20: Los dos textos proponen una contemplación de Jesucristo que se identifica con el valor del humilde servicio a favor de los demás.
3er. encuentro:

El respeto y la cortesía.

El seminarista de cuarto de teología, guiado por 1Pe 1,1-5, identifica la ambición de dinero, de dominio y de reconocimiento como contrarias al espíritu evangélico y asume el respeto y la cortesía como parte de su proyecto sacerdotal.

 

1Pe 5,1-5: Pedro se dirige a los pastores pidiéndoles que excluyan ciertos comportamientos escandalosos y que opten por actitudes que secunden el don recibido.

 

4o encuentro:

El silencio, la escucha y el consuelo.

El seminarista de cuarto de teología profundiza en el valor del silencio como parte de su vida espiritual y del ministerio sacerdotal, asume la actitud de escucha como un medio fundamental de su futuro ministerio presbiteral e incorpora el valor de la prudencia en el hablar a su proyecto de vida. St 3, 1-18: Se dirige a todos los creyentes pidiéndoles que aprendan a controlar su lengua, es decir. a guardar silencio y a ser prudentes al hablar.
5° encuentro:

Liberalidad y magnanimidad.

El seminarista de cuarto de teología reflexiona sobre la necesidad de la liberalidad para con los demás, confronta sus actitudes de poca generosidad y asume como parte de su proyecto sacerdotal una inclinación al perdón de las ofensas. Hch 9,1-19; Gal 1,11-2,10: Dos relatos en los cuales se discierne la vocación de San Pablo.
6° encuentro:

Libertad y comunicación.

 

El seminarista de cuarto de teología, iluminado por la reflexión bíblica, critica su propio modo de proceder Y asume actitudes de profunda libertad y de transparencia como parte de su proyecto sacerdotal. Hech 18,24-28: Priscila y Aquila disciernen la vocación de Apolo.
7° encuentro:

Disponibilidad y corresponsabilidad.

El seminarista de cuarto de teología se deja confrontar por el texto bíblico en el nivel humano, espiritual y sacerdotal para perfilar un conjunto de actitudes más coherentes con el ministerio presbiteral.

 

lTm 3,1-13: Tito 1,5-9. Proponen los criterios de discernimiento para la vocación presbiteral en el nivel de los valores humanos, de la vida espiritual y sacerdotal.
8° encuentro:

Cierre de la etapa teológica.

El seminarista de cuarto de teología reconoce el valor de la etapa pastoral. hace una síntesis ponderada de todo su proceso formativo, puntualizando los avances conseguidos y sus deficiencias, y se prepara para iniciar la etapa pastoral. Heb 10,11-25: Es una reflexión sobre el sacerdocio de Cristo del cual todos, incluido el presbítero, somos beneficiarios, él también ha de acercarse a Dios por medio de Cristo sacerdote.

ANEXOS:

PREPARACIÓN AL DIACONADO

3er. momento formativo: Preparación para el diaconado. El candidato solicita el orden sagrado del diaconado, se prepara para recibirlo y reflexiona sobre los compromisos del celibato eclesiástico y de la oración con el pueblo de Dios. 1Cor 12,4-11: Los diversos dones del Espíritu edifican la comunidad.
1er. encuentro:

El humilde servicio.

El candidato comparte su experiencia en el ejercicio de los ministerios de lector y acólito y profundiza en el humilde servicio como clave interpretativa de todos los ministerios en la Iglesia. Mt 20,17-28: Petición de los Zebedeos.
2° encuentro:

La pertenencia al presbiterio.

El candidato comparte su propia experiencia de servicio. comprende el valor de la pertenencia a un solo presbiterio y lo asume para su vida futura. Jn 15,1-17: La vid y los sarmientos. Depender de Cristo y de la Iglesia.
3er. encuentro:

El celibato eclesiástico.

El candidato comparte sus convicciones en torno a la pertenencia al presbiterio y hace una reflexión sobre el compromiso de celibato que hará en breve. 1Cor 9. 1-27: El apóstol vive unido a Cristo sirviendo al Pueblo de Dios.
4° encuentro:

La ordenación diaconal.

El candidato comparte su experiencia de amor en el celibato. reflexiona sobre el cantenido del ministerio diaconal y se dispone para recibirlo. 1Cor 12,4-11: Se retoma el icono de este momento formativo.

PREPARACIÓN AL PRESBITERADO

4° momento formativo:

Preparación para el presbiterado.

El candidato retoma críticamente su ejercicio diaconal, solicita el orden sagrado del presbi- terado y se prepara para la celebración de la Eucaristía y para el ministerio de la reconcilia- ción. 1Tim 3,1-7. Presenta el ministerio como una noble función
ler. encuentro:

El ministerio diaconal.

El candidato retoma críticamente su ejercicio diaconal compartiendo los aciertos y errores con sus compañeros y descubre el sentido de la diaconía en el ministerio presbiteral. Lc 4,14-30: Texto programático de la misión de Jesús.
2° encuentro:

La celebración Eucarística.

El candidato reflexiona sobre la centralidad de la celebración eucarística en el ministerio presbiteral y descubre la importancia que tiene el modo de presidirla. Mc 8,1-10: La multiplicación de los panes.
3er. encuentro:

El ministerio de la reconciliación.

El candidato reflexiona sobre el sentido profundo del ministerio de la reconciliación y saca las consecuencias para la realización práctica de este ministerio. 2Cor 5,18-21 y 2Cor 1,3-7: Paralelo entre la reconciliación y el consuelo.
4° encuentro:

La ordenación presbiteral.

 El candidato comparte sus expectativas en torno a la ordenación presbiteral, prepara algunos detalles significativos y cierra el proceso de la formación básica. Ef 1,3-14: El cántico de gratitud de san Pablo.

AÑO PASTORAL O RESIDENCIA EN PARROQUIA

Momento formativo Objetivo o meta Texto para la oración.
1er momento formativo:

Introduccción.

 

El candidato se inserta en la realidad pastoral aprovechando los elementos presentes en ella para dar continuidad a su proceso formativo y comparte su experiencia con los demás. Lc 4,14-30 Comienzo del ministerio de Jesús.
ler. Encuentro:

La inserción pastoral.

 

El candidato hace una síntesis de su proceso formativo. localiza los puntos de crecimiento que han quedado pendientes y se prepara para la inserción en la realidad pastoral. 1Cor 9,19-23: He tratado de adaptarme a todos.
2o encuentro:

La fraternidad presbiteral.

El candidato dialoga con los demás sobre las ventajas y dificultades que ha encontrado en la inserción pastoral y adquiere una visión crítica de su propio comportamiento fraterno. Mt 23,8-12: Todos ustedes son

hermanos.

3er. encuentro:

Una obra común.

El candidato comunica su situación en el plano de la vida fraterna y adquiere una visión crítica en torno a la actividad pastoral que realiza. 1Cor 3, 5-9: Colaboradores de una obra común.
4o encuentro:

El proyecto sacerdotal.

El candidato retoma el proyecto sacerdotal que elaboró en la etapa teológica y lo enriquece con los elementos que le ha ofrecido la inserción pastoral. Lc 4,14-30: Se retoma la imagen- fuerza.

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