Quienes Somos

El Seminario Mayor Jesús Buen Pastor es la comunidad de formación sacerdotal de la Diócesis de Villa de la Concepción del Río Cuarto, en Córdoba, Argentina. Aquí acompañamos a jóvenes que han respondido al llamado de Dios para convertirse en pastores al servicio de la Iglesia y del pueblo de Dios.

Desde un ambiente de vida fraterna, oración, estudio y servicio, ayudamos a cada seminarista a configurar su vida según Cristo, el Buen Pastor, fortaleciendo en él las dimensiones humana, espiritual, intelectual y pastoral para que pueda responder con generosidad y fidelidad a la vocación recibida.

En comunión con nuestro Obispo y con toda la Iglesia diocesana, asumimos la tarea de formar sacerdotes para anunciar el Evangelio, celebrar los misterios de la fe y acompañar a nuestro pueblo en todas sus realidades, especialmente a los más pobres y necesitados.

Nuestra vocación

La vocación al sacerdocio es un llamado de Dios que nace en el corazón de cada joven para entregarse al servicio de la Iglesia y del pueblo de Dios. Es un camino de discernimiento, oración y crecimiento integral, donde se cultivan todas las dimensiones de la persona para responder con generosidad y alegría a la llamada del Señor.

En el Seminario “Jesús Buen Pastor” acompañamos a cada seminarista para que descubra, madure y viva su vocación como una experiencia de entrega total a Cristo y a su Iglesia. Aquí, guiados por la acción del Espíritu Santo, ayudamos a forjar hombres que sean signos vivos de la presencia de Jesús, capaces de anunciar el Evangelio, celebrar los sacramentos y acompañar a la comunidad en todas sus realidades.

Ser sacerdote es ser pastor a imagen de Jesús, y nuestro seminario ofrece un camino para que cada vocación alcance su plenitud, al servicio de la Diócesis de Villa de la Concepción del Río Cuarto y de la Iglesia universal.

Nuestra vida

Una de las preguntas más repetidas que le hacen a un seminarista es “¿Cómo es la vida en el Seminario?”, por eso en este espacio te presentamos como es un día en el Seminario.

Mañana

El día comienza a las 6.50 hs con el rezo comunitario de las Laudes, oración matutina que hace toda la Iglesia, y la meditación personal del Evangelio del Día. Luego compartimos juntos el desayuno. De lunes a viernes, tenemos clases desde las 8.30 hs hasta las 12.30 hs.

Tarde

Por la tarde, a las 14.30 hs tenemos una actividad que varía según el día: deporte, limpieza o un servicio comunitario, entre otras. Luego, a las 16.30 hs comienza el tiempo de estudio, dedicado a la profundización de los contenidos vistos durante la mañana.

Noche

Al caer la tarde, compartimos la celebración de la Eucaristía a las 19.30 Hs y el rezo de las Vísperas. Algunos días, tenemos un momento de adoración al Santísimo Sacramento. La cena está lista a las 21 Hs. Ya a las 22 Hs, compartimos juntos el último momento de oración, llamado Completas, y el examen personal del día.

Actividades Pastorales

Todos los fines de semana, los seminaristas realizan una actividad pastoral en una parroquia: catequesis, misión, acompañamiento de grupos, entre otras.

Eventos

  • Durante el año, figuran en nuestro calendarios diversos eventos destinados al sostenimiento económico del Seminario, como por ejemplo almuerzos y té tómbolas.

Familia

  • Además del tiempo de vacaciones, todos los meses disponemos de un fin de semana para visitar a nuestras familias y amigos.
  • Deporte
  • Dos veces a la semana tenemos actividades deportivas: fútbol, frontón, voley, caminatas, entre otras.

Jornadas de Estudios

  • Además de las clases, organizamos distintas ponencias y jornadas de capacitación, tanto para docente como para seminaristas.

Retiros y Misiones

  • Todos los meses tenemos un tiempo más prolongado dedicado a la oración. Las distintas experiencias de misión también forman parte de nuestras actividades anuales.

Jornadas Vocacionales

  • Se realiza el acompañamiento vocacional a jóvenes que buscan en sus vidas la Voluntad de Dios.
  • Se realizan trabajos manuales en huertas y parques internos del Seminario

Mantenimiento y Limpieza

  • Se realizan trabajos manuales, pequeños arreglos y limpieza del Seminario.

Nuestra formación

DIMENSIONES

Durante muchos años se ha creído que la formación de los sacerdotes radicaba solamente en los ámbitos intelectual y espiritual, pero el desarrollo del Magisterio nos ha ayudado a caer en la cuenta de la importancia de cultivar otros aspectos de la vida. El Papa San Juan Pablo II, en su encíclica Pastores dabo vobis nos resaltaba la importancia de una formación integral, en cuatro dimensiones.

Dimensión espiritual

El seminarista aprende a vivir en trato familiar y asiduo con el Padre al modo de la relación de Jesús (cf. RFIS 101ss; PDV 45; OT 8).

Dimensión Humana

El seminarista plasma su personalidad de manera que sirva de puente y no de obstáculo a los demás en el encuentro con Jesucristo (Cf. RFIS 41; PDV 43); integrado a una comunidad formativa que es una continuación de la íntima comunidad apostólica en torno a Jesús (Cf. RFIS 50. 51. 52; PDV 60.61).

Dimensión Intelectual

El seminarista se adhiere a la Palabra, crece en la vida espiritual y se dispone para el ministerio con discernimiento crítico a través del estudio (Cf. RFIS 116ss; PDV 51). Además se estudia un profesorado en Ciencias Sagradas y un bachiller en Teología avalado por la Universidad Católica Argentina.

Dimensión Pastoral

El seminarista adquiere un espíritu profundo de caridad misionera y de servicio a los pobres, con el conocimiento y estima de los diversos dones y carismas, vocaciones y responsabilidades; preparándose para pertenecer a un único presbiterio (Cf. RFIS 119ss; PDV 57).