Nuestra Formación

Proceso Formativo

 

La formación que debe recibir un sacerdote para  ejercer su vida ministerial comienza en la etapa del Seminaria, llamada “Formación Inicial” y lo acompañará durante toda su vida como “Formación Permanente”.

Es un itinerario en el que cada etapa afronta sus propios objetivos, metas, logros y dificultades. Por eso lo denominamos “un proceso formativo”.

Esta dinámica, nos deja en claro que la formación inicial que reciba un seminarista deberá ser personalizada, respetando sus propios procesos, y asumida por el mismo de manera personal.