Finalidad

El Seminario Mayor Diocesano es una comunidad que tiene como finalidad formar a los futuros pastores de una diócesis, discípulos misioneros configurados con Cristo Pastor (Cfr. RFIS 35, 52).

A continuación, te contamos más sobre la formación que reciben los seminaristas.

Proceso Formativo

La formación que debe recibir un sacerdote para ejercer su vida ministerial comienza en la etapa del Seminaria, llamada “Formación Inicial” y lo acompañará durante toda su vida como “Formación Permanente”. Es un itinerario en el que cada etapa afronta sus propios objetivos, metas, logros y dificultades. Por eso lo denominamos “un proceso formativo”. Esta dinámica, nos deja en claro que la formación inicial que reciba un seminarista deberá ser personalizada, respetando sus propios procesos, y asumida por el mismo de manera personal.

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Dimensiones

Durante muchos años se ha creído que la formación de los sacerdotes radicaba solamente en los ámbitos intelectual y espiritual, pero el desarrollo del Magisterio nos ha ayudado a caer en la cuenta de la importancia de cultivar otros aspectos de la vida. El Papa San Juan Pablo II, en su encíclica Pastores dabo vobis nos resaltaba la importancia de una formación integral, en cuatro dimensiones.

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Dimensión Espiritual

El seminarista aprende a vivir en trato familiar y asiduo con el Padre al modo de la relación de Jesús (cf. RFIS 101ss; PDV 45; OT 8).

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Dimensión Humana

El seminarista plasma su personalidad de manera que sirva de puente y no de obstáculo a los demás en el encuentro con Jesucristo (Cf. RFIS 41; PDV 43); integrado a una comunidad formativa que es una continuación de la íntima comunidad apostólica en torno a Jesús (Cf. RFIS 50. 51. 52; PDV 60.61).

03

Dimensión Intelectual

El seminarista se adhiere a la Palabra, crece en la vida espiritual y se dispone para el ministerio con discernimiento crítico a través del estudio (Cf. RFIS 116ss; PDV 51).

04

Dimensión Pastoral

El seminarista adquiere un espíritu profundo de caridad misionera y de servicio a los pobres, con el conocimiento y estima de los diversos dones y carismas, vocaciones y responsabilidades; preparándose para pertenecer a un único presbiterio (Cf. RFIS 119ss; PDV 57).

Etapas Formativas

Como todo itinerario, la formación inicial está compuesta de cuatro etapas formativas. Cada una de ellas posee objetivos, virtudes a desarrollar y pasos concretos para lograrlo. En el siguiente esquema podrás identificarlas a cada una de ellas.

    La Etapa Propedéutica es el primer año de formación de los seminaristas. Consiste en una experiencia más profunda de la vida comunitaria, en oración y trabajo, al modo de Jesús de Nazaret. Realizan, además, sus primeras experiencias pastorales en el barrio del Seminario, por medio de misiones y misas barriales.

    Objetivos
    • Se profundiza en el proceso de la fe orientado hacia el misterio de Cristo y de la Iglesia, mediante la invitación a la conversión, en orden a su posible opción por la vocación sacerdotal.

    • Descubre los rasgos de su personalidad (virtudes y defectos) que deberá trabajar en el futuro. Se inserta en la comunidad formativa aceptándola como un don, participando con disponibilidad. Adquiere sensibilidad social.

    • Consolida desde el estudio la formación humana y cristiana. Suple las deficiencias en este ámbito y comprende mejor la vocación presbiteral.

    • Se inicia en su formación pastoral, sobre todo compartiendo su experiencia de fe y mejorando su conocimiento de la realidad.

    Virtudes a desarrollar
    • Fe como entrega libre y confiada a Dios (cf. CEC 1814).

    • Prudencia o discernimiento básico de la voluntad de Dios en la vida cotidiana y en el inicio del proceso formativo con la elección de los medios convenientes (cf. CEC 1806).

    Itinerario
    • Se intenta facilitar que el seminarista reciba la Palabra de Dios en su integridad como libro de oración y referencia indispensable para la vida espiritual y para el proceso formativo.

    • Se centra el proceso formativo en el Símbolo de los Apóstoles para hacer una catequesis lo más ágil posible sobre el contenido dogmático del Credo.

    • Se ayuda al seminarista a definir el estilo de vida que supone la opción de fe que ha realizado y a construir un clima formativo en el grupo de la etapa propedéutica.

    • Se presentan ejercicios para el autoconocimiento. Aquí pueden intervenir profesionales. Por ahora se pretende un primer conocimiento de sí.

    • Se busca establecer el hábito del discernimiento espiritual y vocacional.

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    La Etapa Discipular es el segundo momento de la formación. Consta de tres años de estudio de materias filosóficas (1º, 2º y 3º de Filosofía). En este período, los seminaristas profundizan su experiencia de discípulos de Cristo. Además, trabajan más en concreto con su historia de vida y los aspectos de su personalidad. Comienzan a realizar las actividades pastorales en una comunidad parroquial durante los fines de semana.

    Objetivos
    • Conoce los objetivos de la vida espiritual y comienza a emplear con frutos los medios. Esta vida espiritual ocupa el centro de un proceso sistemático.

    • Afronta básicamente los conflictos y potencia sus cualidades. Ha llegado a ser un joven suficientemente libre y seguro de sí para su opción. Asume algún liderazgo positivo en la comunidad. Actúa como creyente ante las necesidades sociales.

    • Adquiere a través del estudio de la filosofía un conocimiento profundo de la realidad humana. Complementa esta visión con las ciencias del hombre.

    • Aprende a valorar la catequesis de la iniciación cristiana y la realiza con algunos frutos. Es sensible ante las necesidades humanas y tiende a actuar en medio de ellas.

    Virtudes a desarrollar
    • Virtudes cardinales

    • “La lealtad, el respeto de la justicia, la fidelidad a la palabra dada, la amabilidad en el trato, la discreción y calidad en conversaciones” (OT 11)

    Itinerario
    • Primer año: se trata de crecer en la actitud de “permanecer atento”, para entrar en la dinámica de conocer a Cristo, como hombre perfecto, y en el propio comportamiento.

    • Segundo año: se trabaja la actitud de “liberarse de”. Entender la necesidad que se tiene de Dios y cuestionarse profundamente; para reconocer las propias esclavitudes, debilidades e inconsistencias y trabajarlas de modo sistemático; tomando la decisión de dejarse acompañar en ellas.

    • Tercer año: se profundiza en la actitud de “liberarse para tomar una decisión”. Se procura desarrollar la propia capacidad de amar a Dios y al prójimo, especialmente a quienes más lo necesitan. Acompañado se toma la decisión del pasar a la etapa configuradora o de interrumpir temporal o definitivamente el proceso formativo.

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    La Etapa Configuradora es el siguiente paso de la formación. En ella, los seminaristas buscarán configurar su corazón al estilo del Buen Pastor, modelo sacerdotal. Consta de cuatro años de estudios teológicos (1º, 2º, 3º y 4º de Teología), en los que el alumno, mientras profundiza los contenidos de fe, asume en su vida las virtudes propias del sacerdote. Además de la actividad en una comunidad parroquial, en esta etapa se aproximan pastoralmente al mundo del dolor, visitando la cárcel y a los enfermos. En estos últimos años de formación, reciben la admisión a las sagradas órdenes y los ministerios laicales (Lectorado y Acolitado).

    Objetivos
    • Aplica a fondo a los medios espirituales configurando ya una espiritualidad específica de la vida presbiteral.

    • Posee libertad y madurez para dedicarse a la formación teológica y al servicio de sus hermanos. Deja de ser un consumidor de la comunidad para ser constructor de la misma.

    • Alimenta y desarrolla su fe con el estudio de la teología. Aprecia el Magisterio y se prepara para la evangelización de la cultura.

    • Se ejercita en el apostolado. Aprende a trabajar en equipo y a pasar a un segundo plano. Ofrece el testimonio de su vida en la pastoral juvenil y vocacional. Manifiesta sensibilidad para actuar con misericordia y espíritu misionero.

    Virtudes a desarrollar
    • Cardinales, teologales y consejos evangélicos. Caridad pastoral (Cf. RFIS 70; PDV 27)

    • “La fidelidad, la coherencia, la sabiduría, la acogida a todos, la afabilidad, la firmeza doctrinal en las cosas esenciales, la libertad sobre los puntos de vista subjetivos, el desprendimiento personal, la paciencia, el gusto por el esfuerzo diario, la confianza en la acción escondida de la gracia, que se manifiesta en los sencillos y los pobres… humildad y misericordia” (RFIS 115).

    Itinerario
    • Primer año: el seminarista recupera el proceso realizado en la etapa discipular, profundiza en virtudes teologales según la espiritualidad del presbítero diocesano y se introduce a la configuración con Cristo Pastor. Si es oportuno solicita la Admisión.

    • Segundo año: se comienza el proyecto sacerdotal de vida, se abordan los consejos evangélicos desde la perspectiva presbiteral y se profundiza la configuración con el Pastor según el NT. Si ve conveniente solicita el Lectorado.

    • Cuarto año: se trabajan las actitudes y habilidades propias del sacerdote en relación con sus propias capacidades.

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    La Etapa Pastoral y Servicio Diaconal es el último período antes de la ordenación sacerdotal. Como seminarista primero, y como diácono después, seguirá configurándose con Cristo Pastor, modelo de sacerdote. Es propio de esta etapa la permanencia parcial o total en una comunidad parroquial. Luego de recibir el Orden Sagrado, el diácono colaborará más directamente con el párroco, prestando servicio en la caridad y la atención a los más pobres, así como en la administración de algunos sacramentos, como el bautismo y el matrimonio.

    Objetivos
    • Alimenta su vida en las fuentes de la espiritualidad, recurre a los medios espirituales. Los aplica flexiblemente en las circunstancias de su servicio pastoral.

    • Muestra a través de su práctica pastoral que es humanamente apto para el servicio apostólico. Acepta a la comunidad y a las personas con aciertos y deficiencias. Consulta y se deja ayudar. Es ejemplo de servicio comunitario y social.

    • Aplica los conocimientos a la vida pastoral y reflexiona pastoralmente a partir de la realidad. Está dispuesto a compartir lo que sabe y a enseñar con humildad.

    • Colabora armónicamente con otros agentes. Consulta y comparte responsabilidades. Manifiesta sensibilidad con los más pobres y pequeños. Usa de los bienes para fines pastorales.

    Virtudes a desarrollar
    • “Servicio de la unidad y de la paz”. Humilde servicio (Cf. Pontifical, Misa Ordenación Diaconal). (Justicia y caridad)

    • “Disponibilidad en la entrega”. “Solicitud hacia todos especialmente pobres y afligidos” (Pontifical, ídem). (Amor célibe)

    • “Mansedumbre en el servicio” (Cf. Pontifical). (Templanza y caridad)

    • Fortaleza y esperanza o “perseverancia en la oración”. “Testigo entusiasta y sincero” (Cf. Pontifical).

    • “Fieles servidores del Evangelio, los sacramentos y la caridad” (Cf. Pontifical). (Fe y caridad)

    Itinerario
    • Primer año: El seminarista se inserta en una comunidad cristiana ejercitando los ministerios de lector y acólito. Solicita el Diaconado, se prepara para recibirlo y reflexiona sobre los compromisos del celibato y la oración por el Pueblo de Dios.

    • Segundo año: Revisa su ejercicio diaconal y solicita el Orden del Presbiterado y se prepara para la celebración de la Eucaristía y el ministerio de la Reconciliación.

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    Año intermedio

    “A fin de lograr un mejor discernimiento y asegurar una más sólida formación de los seminaristas, el rector puede, con la aprobación del Obispo, establecer tiempos en los cuales los candidatos realicen algunas experiencias o pruebas especiales, ya para todos los alumnos o para algunos en particular” (NBFS 42 b, 1970). Las experiencias, que pueden incluir un periodo de interrupción de los estudios eclesiásticos, podrán ser, por ejemplo: Trabajo, estudio, actividades pastorales, etc. Será necesario establecer el tiempo que dure este periodo especial y asegurar el acompañamiento del candidato. Para alcanzar los objetivos que estas experiencias pretenden será necesario explicitarlos con total claridad desde el principio. Así podrán evaluarse oportunamente con los formadores del Seminario, quienes mantendrán un estrecho contacto con el seminarista. (La formación para el sacerdocio ministerial. Plan para los Seminarios de la República Argentina, 250.251, 1994).

    Residencia en Parroquia

    Virtudes a desarrollar
    • Fortaleza, en cuanto que reafirma la resolución de resistir a las dificultades y de superar los obstáculos en la vida moral.

    • Fortaleza y Templanza o “valentía y humildad” apostólicas (cf. Misal, Misa por las vocaciones).

    • Prudencia o discernimiento que afianza aún más la opción vocacional, en contacto con la realidad y el conveniente acompañamiento.

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    Nuestra Vida

    Una de las preguntas más repetidas que le hacen a un seminarista es “¿Cómo es la vida en el Seminario?”, por eso en este espacio te presentamos como es un día en el Seminario.

    Mañana
    El día comienza a las 6.50 hs con el rezo comunitario de las Laudes, oración matutina que hace toda la Iglesia, y la meditación personal del Evangelio del Día. Luego compartimos juntos el desayuno. De lunes a viernes, tenemos clases desde las 8.30 hs hasta las 12.30 hs.
    Tarde
    Por la tarde, a las 14.30 hs tenemos una actividad que varía según el día: deporte, limpieza o un servicio comunitario, entre otras. Luego, a las 16.30 hs comienza el tiempo de estudio, dedicado a la profundización de los contenidos vistos durante la mañana.
    Noche
    Al caer la tarde, compartimos la celebración de la Eucaristía a las 19.30 Hs y el rezo de las Vísperas. Algunos días, tenemos un momento de adoración al Santísimo Sacramento. La cena está lista a las 21 Hs. Al final del día, a las 22 Hs, compartimos juntos el último momento de oración, llamado Completas, y el examen personal del día.
    Actividades Pastorales

    Todos los fines de semana, los seminaristas realizan una actividad pastoral en una parroquia: catequesis, misión, acompañamiento de grupos, entre otras.

    Eventos

    Durante el año, figuran en nuestro calendarios diversos eventos destinados al sostenimiento económico del Seminario, como por ejemplo almuerzos y té tómbolas.

    Familia

    Además del tiempo de vacaciones, todos los meses disponemos de un fin de semana para visitar a nuestras familias y amigos.

    Deporte

    Dos veces a la semana tenemos actividades deportivas: fútbol, frontón, voley, caminatas, entre otras.

    Jornadas de Estudios

    Además de las clases, organizamos distintas ponencias y jornadas de capacitación, tanto para docente como para seminaristas.

    Retiros y Misiones

    Todos los meses tenemos un tiempo más prolongado dedicado a la oración. Las distintas experiencias de misión también forman parte de nuestras actividades anuales.

    Jornadas Vocacionales

    Se realiza el acompañamiento vocacional a jóvenes que buscan en sus vidas la Voluntad de Dios.

    Huerta

    Se realizan trabajos manuales en huertas y parques internos del Seminario

    Mantenimiento y Limpieza

    Se realizan trabajos manuales, pequeños arreglos y limpieza del Seminario.

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    ¿Comparten habitaciones?

    No, cada uno tiene su habitación individual para descansar y estudiar.

    ¿Pueden usar teléfonos?

    Sí, podemos utilizar celulares propios para comunicarnos con nuestra familia y amigos, ademas del uso en las redes sociales.

    ¿Pueden salir o están encerrados?

    ¡No! Podemos salir a caminar, a comprar, juntarnos con algún amigo, siempre y cuando esto no interrumpa nuestras actividades normales y demos aviso a nuestro formador.

    ¿Cómo es el estudio?

    Nuestro ritmo académico es como el de un terciario, tenemos clases, exámenes parciales, instancias integradoras finales, prácticas docentes, entre otras. Contamos con un título profesional otorgado por el Ministerio de Educación de la Provincia. Además, por la filiación con la Pontificia Universidad Católica Argentina, al finalizar la formación podemos acceder al título de Bachilleres en Teología por medio de un examen complexivo.

    ¿Tenés más preguntas?

    Si tenés alguna duda o querés comunicarte con nosotros por otro motivo, hacelo por medio de nuestras redes sociales.